martes, 28 de noviembre de 2017

EL 41,6% DE LOS ESCOLARES SEVILLANOS PADECE EXCESO DE PESO, PERO ESTO NO SIGNIFICA MUCHO

Curvas de crecimiento, patrones, tablas, criterios, estándares, referencias...


Recientemente, he tenido la oportunidad de asistir al I Congreso de Alimentación, Nutrición y Dietética que ha tenido lugar los días 10 y 11 de noviembre en la ciudad de Zaragoza (España) y que ha sido organizado por la Academia Española de Nutrición y Dietética. Muchos colegas de profesión y otros sanitarios han realizado magníficas ponencias y comunicaciones orales y presentado pósteres cuyos resúmenes pueden leerse aquí.

Durante todo el congreso, se han dado cifras demoledoras de la prevalencia de obesidad infantil, cifras con las que todos estamos familiarizados a pesar de lo dramáticas que resultan. Sin embargo, los datos expuestos frente al atril generalmente no iban acompañados de las referencias que hubieran sido necesarias para entender adecuadamente su significado, poder contextualizarlas y compararlas con otros estudios realizados sobre poblaciones similares en distintos periodos de tiempo y localizaciones. No ha ocurrido únicamente en Zaragoza, los datos de obesidad infantil suelen divulgarse a través de la prensa y otros medios sin señalar qué tablas de referencias se han usado, originando con ello cierta confusión.

La enorme cantidad de estudios realizados cada año en el mundo, teniendo al menor como protagonista, nos enfrentan a una terrible realidad de trágicas consecuencias en el corto, el medio y el largo plazo. Estos trabajos usan distintos estándares de crecimiento y tablas que son empleadas por los distintos investigadores para dar a conocer los datos más relevantes de sus pesquisas. Este hecho origina que las cifras de sobrepeso y obesidad obtenidas sobre una misma población y periodo sean, en no pocas ocasiones, radicalmente distintas.

Un ejemplo de ello lo tenemos en el informe de 2017 “Sobrepeso y Obesidad en Escolares de Educación Primaria de Sevilla”, que se ha dado a conocer recientemente en rueda de prensa y cuyos principales resultados fueron presentados con una comunicación oral en el pasado congreso de Zaragoza con el código 0-090, y que puedes consultar en el enlace del primer párrafo.

El informe aludido ha sido de carácter poblacional, descriptivo, transversal, originado a partir de una muestra representativa de dicha población y ha sido el quinto de estas características llevado a cabo desde el Servicio de Salud del Ayuntamiento de Sevilla desde el año 2009.


El estudio, que ha sido liderado por la Dra. Mª Ángeles García y en el que he tenido la oportunidad de participar junto a las enfermeras Rocío Muñoz y Gema Conejo y la licenciada en estadística Ana Mª Rueda presenta, entre otros, los siguientes resultados:



domingo, 19 de noviembre de 2017

IMPLANTACIÓN, SEGUIMIENTO Y PROMOCIÓN DE UN MENÚ SALUDABLE EN LA UNIVERSIDAD DE SEVILLA

Comer Sano Suena Bien


Comer de forma saludable fuera de casa debería considerarse un derecho y no convertirse en una empresa imposible de alcanzar.


Las enfermedades no transmisibles (ENT) matan a 40 millones de personas en el mundo cada año, lo que supone el 70% de los fallecimientos prematuros que se producen (30 a 69 años). Las cuatro enfermedades más importantes causantes de estas defunciones son las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, las enfermedades respiratorias y la diabetes. Estas cuatro dolencias suponen el 80% de los decesos por ENT y podrían prevenirse actuando sobre cuatro factores de riesgo: consumo de alcohol y tabaco, inactividad física y dietas malsanas, según indica la Organización Mundial de la Salud (1)


El pasado 11 de noviembre presenté, junto a mis compañeras Mª Ángeles Cedillo y Mª Ángeles García, de la Universidad de Sevilla y del Ayuntamiento de Sevilla, respectivamente, una ponencia en el I Congreso de Alimentación, Nutrición y Dietética en Zaragoza, organizado por la Academia Española de Nutrición y Dietética con el título de este post y que aquí quiero desarrollar.