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sábado, 12 de agosto de 2023

LA FÓRMULA MÁGICA: EL PLATO DE HARVARD

y, sin embargo, la Tierra se mueve


 


¿Te imaginas que alguien te dijera que a través de una fórmula matemática sencilla pudieras resolver cualquier problema que se te pueda plantear? Es decir, que una misma fórmula sirviera para resolver cualquier tipo de ecuación, el área de cualquier figura geométrica o el cálculo de la energía que proporciona cualquier nutriente, ¡todo esto y más con una única fórmula! Podrías llegar a sentirte feliz y aliviado, pues a partir de ese momento ya no tendrías que esforzarte con las matemáticas, todo sería muy sencillo, incluso los matemáticos ya no serían tan necesarios, pues todos los problemas se resolverían de la misma manera. Los más beneficiados, sin duda, serían los niños, que de un plumazo, no tendrían que aprender más matemáticas en el colegio, solo las necesarias para aplicar esta fórmula mágica. 

Cualquier profesional de las matemáticas sabría que esta fórmula no existe y que se trataría solo de una broma. Pero, ¿y si de una forma machacona se utilizaran todos los medios de comunicación disponibles, y especialmente las RRSS, para repetir una y otra vez, cada día del año, que esta fórmula es lo único que se necesita saber para resolver cualquier problema matemático? Es posible que el resultado final fuera que nadie llegara a cuestionar algo que todo el mundo afirma y da por bueno, y es que ya se sabe que, "una mentira repetida mil veces, se convierte en una verdad".

lunes, 19 de junio de 2023

¿CÓMO DEBE ELABORARSE UNA GUÍA ALIMENTARIA PRÁCTICA Y BASADA EN LA EVIDENCIA CIENTÍFICA?

 Algunas de las guías más empleadas no cumplen con los requisitos mínimos exigibles: Plato de Harvard, Nutriplato, Plato de Alimentación Saludable…

 

Las guías alimentarias son herramientas que pueden ser muy útiles para educar y orientar a la población hacia una alimentación más saludable y, también, hacia una alimentación que de forma imperativa debe ser más sostenible. Al contrario, una guía mal diseñada puede conseguir un efecto no deseado. En este artículo voy a tratar de indicar todos aquellos aspectos fundamentales que debería caracterizar a toda guía alimentaria que pretenda cumplir adecuadamente su función; qué objetivos debe perseguir, de dónde debe partir, qué debe tener en cuenta y qué debe aconsejar para que pueda mejorar la salud de las personas y aumentar su esperanza de vida.


Objetivos y características en las que debe basarse cualquier guía alimentaria

Todas las guías alimentarias deben fomentar hábitos saludables y sostenibles de alimentación; por tanto, deben indicar qué alimentos deben consumirse regularmente, cuáles deben moderarse y/o evitarse, y la frecuencia y cantidad con las que debe consumirse cada alimento o grupo de alimentos.

Las guías alimentarias deben tener en cuenta la disponibilidad de los alimentos de la zona y, para favorecer su aceptación y calado entre la población, deben hacer propuestas adaptadas a la cultura y las costumbres saludables de cada región, sin que tengan por ello que renunciar a la propuesta de otros alimentos igualmente saludables. Al mismo tiempo, a través de las guías alimentarias, debemos tratar de corregir aquellos hábitos de consumo que no cumplen criterios de salud y/o sostenibilidad. Otro aspecto relevante a tener en cuenta es la diversidad cultural. Somos una sociedad pluricultural y la identidad cultural también se expresa en las normas y conductas alimentarias de cada grupo social. Las guías alimentarias deben tener en cuenta esta realidad y dar consejos específicos, al menos, para aquellos grupos que cada vez son más numerosos en nuestro entorno. Algunos de estos grupos son los pertenecientes a la comunidad islámica, segunda religión en importancia en un país como España, y aquellos que practican una alimentación vegetariana o vegana y cuya filosofía y estilo de vida modifican sensiblemente su dieta. Las dietas con exclusión de algunos o todos los productos de origen animal son cada vez más populares, especialmente entre la gente joven y las mujeres, y necesitan de una guía que permita minimizar el riesgo de malnutrición, al igual que ocurre con el resto de la población. Al mismo tiempo, las guías alimentarias deben tener en cuenta los déficits y excesos nutricionales y las enfermedades más prevalentes que están relacionadas con ellos, concienciando y orientando a la población sobre cómo prevenirlas desde la adquisición de hábitos saludables (1). 

miércoles, 14 de junio de 2023

AESAN ELIGE EL MODELO DEL PLATO DE HARVARD PARA ELABORAR EL PLATO DE ALIMENTACIÓN SALUDABLE

¿Es mejor el Plato de Alimentación Saludable que el Plato de Harvard? 


Como dietista-nutricionista, a menudo encuentro contradicciones en las recomendaciones nutricionales o alimentarias formuladas por los distintos organismos oficiales, y me pregunto si estas recomendaciones se realizan desde un análisis científico lo suficientemente profundo y crítico.

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), recientemente, ha realizado una nueva adaptación sobre el gráfico del Plato de Harvard y lo está promocionando como grafismo de guía alimentaria desde su página web (1). Esto resulta del agrado de algunos compañeros de profesión que tradicionalmente se han mostrado contrarios a la utilización de la Pirámide de la Alimentación Saludable elaborada por la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC), gráfico que, hasta ahora, con sus actualizaciones periódicas, se ha venido usando como guía alimentaria para la población española (2). ¿Podemos considerar el Plato de Alimentación Saludable de la AESAN un avance positivo frente a la Pirámide de la Alimentación Saludable de la SENC?


Plato de Alimentación Saludable de la AESAN (Vídeo)

Como he indicado, en España, las recomendaciones sobre el consumo de alimentos las ha elaborado tradicionalmente la SENC, que ha colaborado estrechamente con la AESAN durante muchos años. Sin embargo, en la actualidad, la AESAN se basa en su propio Comité Científico para realizar sus recomendaciones, y estas parten del Informe del Comité Científico de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) sobre recomendaciones dietéticas sostenibles y recomendaciones de actividad física para la población española, aprobado por el Comité Científico en su sesión plenaria de 27 de julio de 2022 (3).

lunes, 18 de abril de 2022

LE SACAMOS LOS COLORES AL PLATO DE HARVARD, EN CONCRETO, TRES COLORES

  ¿Te lo vas a callar?

En artículos anteriores he argumentado ampliamente las razones por la que el Plato de Harvard es un modelo inadecuado, inapropiado y carente de fundamento, y por qué el método de los tres colores (3COME) es un modelo que se ajusta mejor a las recomendaciones que establece la OMS sobre el consumo de macronutrientes y, además, es más sostenible. Si no lo has hecho ya, te recomiendo que le eches un vistazo a:

-¿Por qué es un grave error usar “El Plato de Harvard” o peor aún, “El Nutriplato”?

- El Plato de Harvard en tela de juicio

-Explicación exprés del "método de los tres colores" (3COME), Una guía alimentaria completa

Imagen izquierda: José María Capitán, 2018. Representación gráfica de 3COME: "Mapa para el diseño de menús saludables". Guía alimentaria Three Colour Method. Pincha aquí para descargar 3COME

 Imagen derecha: Derechos de autor © 2011, Universidad de Harvard. Para obtener más información sobre The Healthy Eating Plate, consulte The Nutrition Source, Department of Nutrition, Harvard TH Chan School of Public Health, www.thenutritionsource.org , y Harvard Health Publications, www.health.harvard.edu


En este último artículo vamos a comparar las dos guías. Para ello, vamos a seguir los siguientes pasos.

1. Diseñamos tres menús con preparaciones sencillas y alimentos comunes y representativos. Las preparaciones sencillas facilitan que podamos destacar mejor los ingredientes principales de cada menú y, así, poder realizar una lectura más fluida de las tablas que veremos a continuación. En todos los menús encontraremos verduras, alimentos ricos en hidratos de carbono, alimentos ricos en proteínas y frutas. 

2. Comprobamos las indicaciones sobre el tamaño de las raciones que recomienda la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC), las cuales nos servirán de referencia. Seleccionamos, como ejemplo, el gramaje propuesto para la población adolescente por proponer cantidades más redondas y fácilmente divisibles; de esta manera, la lectura de las tablas pretende ser más cómoda.

3. Pesamos, en crudo, la fracción comestible de los alimentos que formarán parte de nuestras recetas. 

4. Nos "arremangamos", nos metemos en la cocina y confeccionamos los tres menús con mucho mimo y con las cantidades de alimentos propuestas.

5. Ya con las preparaciones listas emplatamos los menús confeccionados según el modelo 3COME y comprobamos que las raciones de alimentos ocupan los volúmenes que recomienda el método.

6. Adaptamos estas preparaciones en gramos y volúmenes al Plato de Harvard, por ejemplo, si 80 g de arroz ocupa un plato en 3COME, 20 g ocupará 1/4 del volumen del Plato de Harvard, tal y como propone esta guía alimentaria.  Para ello, utilizamos el mismo tamaño de plato que hemos usado anteriormente para presentar los menús 3COME. En adelante, denominaremos a la presentación de los menús que utiliza como referencia al Plato de Harvard, y en el que sus alimentos se disponen en un único plato, como "Harvard 1Plato".

7. Proyectamos de forma proporcional las raciones de alimentos del plato de Harvard a un modelo de dos platos o, lo que sería lo mismo, a un único plato de tamaño doble al que hemos usado para 3COME y "Harvard 1Plato". De esta forma, entendemos el Plato de Harvard, no como un plato en sí mismo, sino como una propuesta de las proporciones que deben ocupar los distintos alimentos en un menú completo. En adelante, denominaremos a esta forma de presentar el menú como "Harvard 2Platos".

8. Fotografiamos los resultados para ilustrar este artículo.

9. Realizamos los cálculos de la energía y de los gramos de proteínas, hidratos de carbono y lípidos resultantes para cada uno de los tres menús; así como de la distribución energética resultante para cada macronutriente.

10. Analizamos los resultados obtenidos.

martes, 22 de febrero de 2022

EXPLICACIÓN EXPRÉS DEL MÉTODO DE LOS TRES COLORES (3COME), UNA GUÍA ALIMENTARIA COMPLETA

Come con tres colores en cada comida


En los dos artículos publicados anteriormente en este blog he argumentado ampliamente las razones por las que el Plato de Harvard no debe emplearse ni en clínica ni en educación alimentaria debido a las graves deficiencias que presenta como guía alimentaria y a su diseño erróneo (12).

El mismo razonamiento que hemos usado para desmontar al Plato de Harvard como "una importante herramienta de salud pública" es el que nos sirve para construir el esquema del método de los tres colores. Para diseñar este método partimos de las recomendaciones que realiza la Organización Mundial de la Salud sobre el consumo de macronutrientes y del gramaje que deben tener los distintos alimentos para cumplir tales recomendaciones, compatibles, casi siempre, con los que propone la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria por cada grupo etario; también tendremos en cuenta el volumen que estas cantidades de alimentos ocupan en el plato. Con los resultados obtenidos confeccionamos una guía volumétrica coherente y adecuada a las necesidades nutricionales de la población española. El método, también, será fácilmente adaptable a las recomendaciones que se puedan realizar en casi cualquier otro país. Para facilitar esta adaptación, en nuestra explicación, y a modo de ejemplo, ubicaremos en el lugar adecuado a distintos alimentos procedentes de otras culturas, alimentos que, por otra parte, también se pueden adquirir en nuestros mercados y supermercados.

Tal y como prometí en el artículo anterior, en este post, voy a explicar de una forma casi esquemática cómo utilizar el método de los tres colores y cómo emplearlo en educación alimentaria, en clínica y como modelo para confeccionar y servir menús en restauración colectiva. 


José María Capitán, 2018. Representación gráfica de 3COME:
"Mapa para el diseño de menús saludables". Guía alimentaria Three Colour Method.
Descárgalo aquí

jueves, 20 de enero de 2022

EL PLATO DE HARVARD EN TELA DE JUICIO

 ¿De verdad es una gran herramienta de salud pública?


En el post anterior (1) argumenté ampliamente por qué el Plato para Comer Saludable de Harvard es un método inadecuado e inapropiado para usar en consulta o en educación alimentaria, y terminaba concluyendo que, “a pesar de ser un gráfico atractivo, fácil de entender y muy empleado, no se puede justificar su uso porque no es una guía cuyos objetivos se adapten a las particularidades alimentarias de nuestra sociedad; nos aleja de la dieta mediterránea; no se ajusta a las recomendaciones dietéticas que se hacen en nuestro país; no establece una adecuada proporción entre los volúmenes que deben ocupar en el plato los alimentos proteicos y los ricos en hidratos de carbono; favorece el consumo de proteínas de origen animal frente a las de origen vegetal al igualar sus volúmenes; no les da suficiente valor a unos alimentos tan importantes en nuestra gastronomía como son las legumbres y las clasifica mal; ubica de forma poco habitual a la fruta en el interior del plato junto al resto de preparaciones; es un modelo menos sostenible que el patrón mediterráneo y la versión elaborada por Nestlé promociona su marca entre los niños y niñas, siendo que esta empresa es una de las principales productoras de alimentos ultraprocesados del mundo; además, tenemos otras guías más apropiadas a nuestra realidad”.

¡Platos arriba!

En este nuevo artículo quiero desarrollar el punto número tres del post anterior, en el que afirmaba que el Plato de Harvard no era una guía que se ajustara a las recomendaciones dietéticas que se hacen en nuestro país, ¡vamos allá!

En España, la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) es responsable de realizar las recomendaciones sobre la frecuencia en el consumo de alimentos y los gramajes que deben tener estos por ración, según los distintos grupos etarios (2), y ha asumido esta responsabilidad desde finales del siglo pasado.

Otras guías elaboradas por dietistas-nutricionistas en nuestro territorio se han basado también en las recomendaciones de la SENC. Así ocurre, por ejemplo, con el documento que la Generalitat de Cataluña editó en noviembre de 2018 llamado “Pequeños cambios para comer mejor”. En este documento, la frecuencia que se propone sobre el consumo de alimentos es un calco de las propuestas que hace la SENC (3). Otros trabajos difieren muy poco con las recomendaciones de la mencionada sociedad científica; así ocurre con la “Guía para los menús en comedores escolares" también de 2018, editado por la Generalitat Valenciana y en la que participa el colegio de dietistas y nutricionistas de la Comunitat Valenciana (CODINUCOVA) (4), en este documento podemos constatar que el gramaje que se propone para los alimentos es muy similar a los utilizados por la SENC para grupos etarios similares.

sábado, 8 de enero de 2022

¿POR QUÉ ES UN GRAVE ERROR USAR “EL PLATO DE HARVARD” O, PEOR AÚN, “EL NUTRIPLATO”?

Inadecuado para la consulta, inapropiado en educación alimentaria


Existen multitud de guías alimentarias elaboradas por distintas sociedades científicas y profesionales de la nutrición. Su objetivo fundamental es el de proporcionar a la población pautas saludables y corregir las deficiencias o excesos que se puedan detectar en su alimentación. 
Foto: Pancho Rojas y África Capitán

Las necesidades nutricionales de los seres humanos, en condiciones similares de salud, edad, sexo y actividad física, en general, no difieren mucho, ya vivan en un lugar u otro del planeta. Por esta razón, podríamos pensar que cualquier guía alimentaria es válida para cualquier sociedad, pero no es así. En la confección de las guías alimentarias se suelen tener en cuenta factores como la realidad sociocultural y económica de las sociedades a las que se dirigen o la disponibilidad de alimentos y los hábitos dietéticos de los que se parte. Si bien es cierto que un gran número de guías son coincidentes en algunas recomendaciones, como que la base de la alimentación sea de origen vegetal o que los alimentos de origen animal tengan una menor presencia en la dieta, la mayoría de las pautas dietéticas se adaptan a la realidad de cada población (1).

Imagen 2. FAO and Oxford University. Plates, Pyramids, Planet. Development in national healthy and sustainable dietary guidelines: a state of play assessment. 2016.  Ejemplos de guías visuales de diferentes países. https://bit.ly/3mudUeW

Las recomendaciones y pautas dietéticas, por tanto, no serán las mismas sobre el consumo de lácteos para Benín, donde por diversos motivos se consume poco este producto, que las que se puedan realizar en Irlanda, donde su consumo es tradicionalmente mayor (imagen 2). Tampoco se recomendará el mismo consumo de carne en países como EE. UU., uno de los mayores consumidores del mundo, que las que se realicen en India, donde su ingesta, por cuestiones socioreligiosas es una de las más bajas del planeta (2). Por todo ello, podemos afirmar que las guías alimentarias se adaptan a la realidad de cada zona geográfica y tratan de plantear correcciones a la alimentación de su población sin que, por lo general, sus objetivos resulten inalcanzables (3).

Imagen 1. Copyright © 2011, Universidad de Harvard. Para obtener más información sobre The Healthy Eating Plate, consulte The Nutrition Source, Departamento de Nutrición, Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard,www.thenutritionsource.org , y Publicaciones de Salud de Harvard, www.health.harvard.edu

En España, así como en otros países, se ha puesto de moda usar como guía alimentaria el Plato de Harvard o la versión infantilizada de Nestlé, el "Nutriplato”, pero esto no es adecuado por diversos motivos: